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14 febrero, 2010

BOLLULLOS, MAS LARGO QUE ANCHO Y CON UNA CARRETERA EN MEDIO




 
El titulo, tiene su que. Pero así es el carnaval, largo y a veces agotador, como el ultimo día de teatro en Bollullos.
 Este señor, D. Rafael y sus tres compañeras de reparto. Dieron la entrada a los carnavales en forma de cuarteto, con gracia e ironía. El Sr. Presidente y las señoras representantes de las diferentes calles. Pusieron esa nota, tragicómica. Así es en realidad, esta fiesta que dicen dedicada a Don Carnal. Posiblemente por aquello de que la carne se prohibiría, en la futura cuaresma. 

 

  Antes de entrar en el patio de butaca, por que la casa de cultura de Bollullos, no tiene, gallinero. Bueno si tiene, la cabina de control, actúa a modo de gallinero y de allí donde en teoría debe reinar el silencio mas respetuoso, salen espontáneos, gritos, de: ¡ QUE BONITO HIJO!, o ¡ CUARTETO, CUARTETO !.





 Hablando de cuarteto, hay esta: La INEN, digo, el cuarteto de la Inés, que esta a la izquierda y del cantaor, hecho busto a la derecha. Mas dos personajes, que quedaron en las borrosas imágenes, que no se deben publicar.
   La modalidad más difícil del carnaval, es precisamente esta. Hacer que una parodia tenga el ritmo idóneo, para la risa es difícil. Escribir sin música aun más y cantar a pelo, solo con unos palos a modo de marcador rítmico, es una tarea que pocos consiguen. Estos lo consiguieron a medias, como las de la Ines, fusias. 




  El patio de butacas estuvo completo, todas las sesiones. 
  La comitiva del Presidente, da calor al frió comienzo de algo que debe ser bullicioso y jocoso. El publico bollullero, es un poco parao, pero respetuoso y se agradece. Yo vengo de un carnaval, arraigado en los sentimientos desde pequeño. No digo los mios, me refiero al pueblo de Isla Cristina. Y Claro las comparaciones me fueron inevitables. Pero reconocí, ese espíritu de calle y me alegre por los que saben vivirla.




   Tras  mil banderitas de colores, con lunares, como esta tierra rociera, se escondía la mascara de sonrisa socarrona. Unas bombillas a modo de caseta de carnaval, daban ese color ocre suave a la luz de la sala. El rancio de antiguo, me recordó al Teatro Gran Vía y a mi desaparecido amigo, Horacio Noguera. Descansa en paz, carnavalero de disfraces de espuma celeste, como las olas de tu tierra.



 
     Las dos novias, buscaban su mesonero, perdido, entre las butacas. Como les podría hacer esto, este hombre a estas damas en su celebración nupcial. Las blancas gambas de Huelva, esperaban impaciente, en el Cortijo, para la degustación de los invitados.
    CUARTETO, CUARTEO, CUARTETO, amigo.









Una comparsa. La fortuna en el concurso de la capital no les sonrió, pero, en este teatro si.

 Fantasía de espejos, creo que por hay andaba el fantasma de don Pepito Grillo, lo digo por el gorro y disfraz.







 a pesar del frio, miren que tipo de playa.















Los jóvenes Playmobil, salían a la calle a su fiesta, cuando su dueño Manolito, se acostaba y dejaba de tirarles de los brazos y quitarle la peluca.

   Promesas carnavaleras, que dieron su alegría. Te parece poco.






Y los técnicos, esos personajes que se mueven entre bambalinas o en la sombra del control. Ellos son los encargados, de ese derroche de iluminación colorista y de que aquello sea agradable al oído.¿ Cuando nos lo reconocerán.?
Como las prostitutas, somos tratados. 
 Vamos, hacemos el servicio y hasta a lo mejor te pago y si te vi. no me acuerdo. Cruel destino.




    El pueblo de Bollullos par del Condado, en la Provincia de Huelva. Celebro durante cuatro días sus carnavales, dentro de una casa de cultura atestadita de gente y de alegría. Manolo Moreno, concejal de cultura, puso los posibles para el buen desarrollo de los actos. Después vendría la calle.

11 febrero, 2010

EL COLOR DE LA INDIA





 VARIOS FOTOGRAFOS INDU, NOS OFRECEN SU VISION COLORISTA DE LA INDIA



 Después de esta entrada, prometo volver a mis fueros blogueros y no provocar susceptibilidades  con fotografías hirientes a los sentidos de algunas, que no de algunos.
Bueno esta es una promesa con la boca chica, por que si encuentro un tío buenorro, os lo pondré para el deleite de ellas, y de los armarios empotrados..


LA SILLA MISTERIOSA

   

      Como esta fotografía de una silla, ha causado gran  desazón, entre la mayoría de los contertulios. Me he permitido subirla en mayor tamaño, (de eso se trata de subir las cosas de tamaño y temperatura) y  la muestro en mayor resolución, para que ustedes mediante la observación y comprensión, averigüen su uso placentero o no.

  Una pista, busquen en san Google : Culiningus
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08 febrero, 2010

PARIS LA NUIT


 Cuando la nieve aprieta, lo mejor un museo y si en este, te puedes sentir como un rey, pues mejor.
Lo malo que estamos en  Francia, y aun esta la guillotina en perfecto estado de uso.



























No sabía si estaba en el gran Museo de El Cairo o en el Louvre.
Cuanto poderío egipcio por doquier


 
El Napoleon, se pego unos viajes por el mundo artistico que no veas. Yo creo que el tipo ya sabia del tiron turistico que tendria Paris y hay va a recopilar .



























                                                  
Hay Nefertiti, cuanto poder ostentaste, a cuantos cautivaste y sigues aun en el empeño
Miren que ojos tan provocadoramente bellos.
          
                                                                                  
.
El poderío de los reinantes, aun podemos apreciarlo en sus joyas. Tu me dirás cuanto podría costar esta pieza hoy día

las mejores esculturas del Loubre, proceden de la colecion Borgese de Roma




 Como colofón a tanta cultura en oleos y piedra
Un merecido almuerzo en el restaurante del gran Louvre.
Los detalles cuidados al máximo, derecha motivo decorativo, orquídea natural, sobre mantel acolchado y platos rectangulares para acomodarlo al tamaño de las mesas.





El cementerio del padre Blanchen, nos no permitió su visita interior, a lo sumo una vuelta de inspección a su tapia, en busca de una nueva puerta, donde la portera fuera mas amable.
Después comprendimos, que el hielo depositado en el suelo, no aconsejaba la visita a un lugar con tantos desniveles. El Morrison y otros que nos esperaban, se quedaron sin nuestro debido respeto.



un paseo por el barrio pecador, nos permitio ver cosas curiosas de ese Paris añorado por algunos. La calle de las picardias mostraban en sus escaparates, los artilugios mas exoticamente estrafalarios, para el placer del sexo. en este caso fotografico del femenino.

 Cuando la noche invadió  la ciudad, desde un batonru, sobre el Sena, mientras hacíamos lo mismo, pero con " C ". Pudimos contemplar cuan enigmática y diferentes pueden ser las ciudades con lailuminacion artificial.
 
En mi nombre y en el de Espe, brindamos  por vosotros aquella noche. 
Ciertamente, hubiese sido para mi un tremendo placer compartir con todos los que visionáis este blog, aquellas copas y aquella noche mágica.



Observaran que los paltos siguen siendo rectangulares en su mayoría.
Esta era parte de la cena del crucero, nombres muy rimbombantes, para tan poco contenido, este de la derecha, se llamaba no se que de Emperador, yo me lleve un rato buscándole la corona y no la encontré, así que dudo de su realeza.



El colofón festivo de esta noche, fue en El Lido.
Espectáculo de varietes, que  se decía en la época. 
No se cuan festivo fue, por que Espe y yo, echamos una cabezadita.




Como el día estaba de aquella manera, de aquella manera que los de Huelva no aguantamos, tanto frió quiero decir. Solución, un museo, dudas entre Louvre u Orsay. La jefa dice que el primero. Metro que te crió, que ya somos unos expertos y hasta tenemos un bono de 10 viajes. Bueno experto lo que se dice, no exactamente, por que la planificación de cada viaje me cuesta como 15 minutos, con dos mapas y una guía turística. Pero llegar, llegamos.

 

    La plaza de las pirámides de cristal, era una gozada para la vista. Toda nevadita, como los belenes. Suerte que no había cola para entrar y rápido esas cúpula cristalina, nos protegió de un dientecillo siberiano que ponía rojita la nariz y rígida las orejitas.

 

 Pareja de enamorados, como nosotros, que me piden una foto y allá que pongo postura de profesional, osea, inclinando un poco el cuerpo de 1,80, hacia delante, como los fotógrafos antiguos que metían la cabeza, dentro de la cortina de la maquina y zas, peaso de instantánea que les tomo a los argentinos . Después le solicite la correspondiente.

 

 Un consejito fotográfico: debes tomar la instantánea, un poco mas bajo que la altura de la cabeza de los fotografiados, de esta forma, evitamos que nos salgan cabezones y enanos.

 

   Dentro del museo, empieza de nuevo el glamour parisino, no lo pueden evitar y yo que les aplaudo, por que sinceramente, a mi me va esta marcha.  Ya estamos dentro y de frente, La Victoria de Samarcanda. Arriba  de una escalinata, para dar protagonismo. Golpetazo de guiris alrededor, no hay forma de tomar una foto con perpestiva, espero  y nada.  Dentro me esperaba Egipto, todo lo sustraído al país de los faraones. El napoleón, era una agonía y por donde iba sustraía, (creo que me ha salido un pareado). Además los franchutes cuando estuvieron en los templos, sobre todo en Abusimbel, dejaron, todito , lleno de grafitos y los italianos también, que yo lo vi.

 

     Seguimos hacia la galería de cuadros, había que visitar a la – SEÑORA- del  da Vinci y naturalmente, estaba hasta la bola. Yo no se que le ve el personal, pero a mi me cuesta ver algo, eso si en la galería anterior, hay unos lienzos que quita el hipo. Detalle curios había una señora, japonesa creo, copiando uno de los inmensos cuadros, la victoria de Napoleón,  pero a menor escala, allí planta en medio con su trípode, sus oleos y su bata blanca y un cartelito que ponía- Fotos no- . Que ilusa la pobre mujer, achicharraita a flasasos la tenían.

 

   La hora de comer, serian la 1,30. Demasiado tarde para los parisinos, nos dirigimos a la zona de cafeterías y del restaurante. Digo del restaurante, por que solo había uno propiamente dicho, dentro del recinto y el resto eran cafeterías tipo bocatas y comida de americanos gordos. No señor en Paris hay que cumplir con el protocolo culinario y El Restaurante, se mereció las mayúsculas aplicada. Elegantemente modernista, servicio impecable, exquisitos manjares, mejor vino y precio. El precio es lo de menos si eres feliz y nosotros lo éramos.

 

    Con la intención de cumplir la promesa a mis amigos Felix y Tania y por que el Morrison, era un genio, partimos en un difícil recorrido subterráneo hacia el cementerio Padre Blanche.  Al salir del subsuelo, notamos que el hielo imperaba por doquier, posiblemente esta fuera una zona más fría que el centro parisino, con menor transito y ciertamente que andar fue difícil. Lo hicimos por el carril bici y agarrándonos a todo lo solidó que pillábamos. Llegamos con tiempo a la puerta del cementerio, que debiera cerrar a las 5 y nos dice la dama portera que na nai. Que no entramos. Se me quedo una cara de tres palmos y la ilusión al frió suelo. Como soy Tauro, me obligue a dar una vuelta por la tapia, por si había otra entrada con un alma, mas caritativa, pero nada, solo tapia y calle deslizante.

 Después nuestra recepcionista, Cler, nos explico, que estaría el suelo demasiado resbaladizo y por eso no nos permitían la entrada. Lo siento Felix.

 

  Esta noche nos tocaba cumplir, el verdadero motivo de nuestra visita. Otra vez , una cena romántica por el rió Sena, en un batonrus que le dicen y que es un restaurante de lujo, sobre un barco acristalado, con orquesta, cena de gala, mucho champaña y mucho vino bueno, muchos japoneses, muy buen ambiente y muy, muy caro. Pero ese era nuestro gusto y fuimos a repetirlo, además esta vez, terminaríamos la noche el El Lido. Sala de fiesta o cabaret, con mucho nombre y con mucho frió que pasamos en la cola de espera.

 

  La señora se marcho a una peluquería, a mi no me hace falta y por señas se entendió perfectamente con la peluquera. Yo desde el escaparate observando por si la peluquera se cabreaba con las señas y le daba un secadorzazo, pero no, la mujer le entendió y me hizo señas que me podía ir tranquilo.

   Pues yo encantado, que me fui  al hotel a descansar, que no había tenido una siesta en todo el periplo.

 

   Comenzaron los problemas. La contratación del crucero la realizamos por Internet y pagamos religiosamente, como no me fiaba, lo confirme el dia antes en la agencia que ya nombre y wui, wui. Pues nada, estamos esperando al as 7 que nos recoja el transfer y las 7,30 que no aparece. Suerte que Cler, estaba de servicio y nos realizo las gestiones telefonicas pertinentes, hasta conseguir que nos recogieran a las 8,30. Nos llevaron en plan Fitipaldi, hacia el barco, que estaba a punto de zarpar y nos colocaron de aquella manera en una mesa, que rechace, por que yo tengo un volumen y no pensaba cortarme las piernas aquella noche. Amablemente nos cambiaron de lugar y dos copitas de champaña nos puso a tono, después del estrés sufrido.

   El paseo y la comida, fueron deliciosos, la iluminación surrealista y el acompañamiento musical, de muy buena calidad. Las japonesas salieron a bailar, como siempre y menos mal que no se cayo ninguna. En el otro viaje, como no estan acostumbradas a beber y ponen una botella por comensal. Una pobre mujer tomaría un poco más de lo admitido y al levantarse a bailar, metió un talegazo de cine, pero es que cuando la levantaron, metió otro mas, hasta que la sentaron.

 

    Salimos del barco y nuestro transfer no esperaba, para llevarnos  al cabaret. El Molino Rojo, es el mas nombrado a nivel internacional, por aquello del can can y los pintores de epoca, pero El Lido, en teoría es de mayor calidad y mas nuevo. Pues siento desilusionarles, pero no se molesten, nos pusieron un champaña imbebible y mira que yo hice el esfuerzo, pero nada, que no pasaba pa dentro. Me acorde de un champaña que los de Almonte intentan meter en el mercado, Raigal, que  es malísimo, bueno pues este aun es mejor que el del cabaret. El espectáculo, tiene un par de número brillantes, por lo original y la iluminación y después para de contar.

  Pero bueno, habíamos estado donde había que estar.