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08 febrero, 2010

PARIS LA NUIT


 Cuando la nieve aprieta, lo mejor un museo y si en este, te puedes sentir como un rey, pues mejor.
Lo malo que estamos en  Francia, y aun esta la guillotina en perfecto estado de uso.



























No sabía si estaba en el gran Museo de El Cairo o en el Louvre.
Cuanto poderío egipcio por doquier


 
El Napoleon, se pego unos viajes por el mundo artistico que no veas. Yo creo que el tipo ya sabia del tiron turistico que tendria Paris y hay va a recopilar .



























                                                  
Hay Nefertiti, cuanto poder ostentaste, a cuantos cautivaste y sigues aun en el empeño
Miren que ojos tan provocadoramente bellos.
          
                                                                                  
.
El poderío de los reinantes, aun podemos apreciarlo en sus joyas. Tu me dirás cuanto podría costar esta pieza hoy día

las mejores esculturas del Loubre, proceden de la colecion Borgese de Roma




 Como colofón a tanta cultura en oleos y piedra
Un merecido almuerzo en el restaurante del gran Louvre.
Los detalles cuidados al máximo, derecha motivo decorativo, orquídea natural, sobre mantel acolchado y platos rectangulares para acomodarlo al tamaño de las mesas.





El cementerio del padre Blanchen, nos no permitió su visita interior, a lo sumo una vuelta de inspección a su tapia, en busca de una nueva puerta, donde la portera fuera mas amable.
Después comprendimos, que el hielo depositado en el suelo, no aconsejaba la visita a un lugar con tantos desniveles. El Morrison y otros que nos esperaban, se quedaron sin nuestro debido respeto.



un paseo por el barrio pecador, nos permitio ver cosas curiosas de ese Paris añorado por algunos. La calle de las picardias mostraban en sus escaparates, los artilugios mas exoticamente estrafalarios, para el placer del sexo. en este caso fotografico del femenino.

 Cuando la noche invadió  la ciudad, desde un batonru, sobre el Sena, mientras hacíamos lo mismo, pero con " C ". Pudimos contemplar cuan enigmática y diferentes pueden ser las ciudades con lailuminacion artificial.
 
En mi nombre y en el de Espe, brindamos  por vosotros aquella noche. 
Ciertamente, hubiese sido para mi un tremendo placer compartir con todos los que visionáis este blog, aquellas copas y aquella noche mágica.



Observaran que los paltos siguen siendo rectangulares en su mayoría.
Esta era parte de la cena del crucero, nombres muy rimbombantes, para tan poco contenido, este de la derecha, se llamaba no se que de Emperador, yo me lleve un rato buscándole la corona y no la encontré, así que dudo de su realeza.



El colofón festivo de esta noche, fue en El Lido.
Espectáculo de varietes, que  se decía en la época. 
No se cuan festivo fue, por que Espe y yo, echamos una cabezadita.




Como el día estaba de aquella manera, de aquella manera que los de Huelva no aguantamos, tanto frió quiero decir. Solución, un museo, dudas entre Louvre u Orsay. La jefa dice que el primero. Metro que te crió, que ya somos unos expertos y hasta tenemos un bono de 10 viajes. Bueno experto lo que se dice, no exactamente, por que la planificación de cada viaje me cuesta como 15 minutos, con dos mapas y una guía turística. Pero llegar, llegamos.

 

    La plaza de las pirámides de cristal, era una gozada para la vista. Toda nevadita, como los belenes. Suerte que no había cola para entrar y rápido esas cúpula cristalina, nos protegió de un dientecillo siberiano que ponía rojita la nariz y rígida las orejitas.

 

 Pareja de enamorados, como nosotros, que me piden una foto y allá que pongo postura de profesional, osea, inclinando un poco el cuerpo de 1,80, hacia delante, como los fotógrafos antiguos que metían la cabeza, dentro de la cortina de la maquina y zas, peaso de instantánea que les tomo a los argentinos . Después le solicite la correspondiente.

 

 Un consejito fotográfico: debes tomar la instantánea, un poco mas bajo que la altura de la cabeza de los fotografiados, de esta forma, evitamos que nos salgan cabezones y enanos.

 

   Dentro del museo, empieza de nuevo el glamour parisino, no lo pueden evitar y yo que les aplaudo, por que sinceramente, a mi me va esta marcha.  Ya estamos dentro y de frente, La Victoria de Samarcanda. Arriba  de una escalinata, para dar protagonismo. Golpetazo de guiris alrededor, no hay forma de tomar una foto con perpestiva, espero  y nada.  Dentro me esperaba Egipto, todo lo sustraído al país de los faraones. El napoleón, era una agonía y por donde iba sustraía, (creo que me ha salido un pareado). Además los franchutes cuando estuvieron en los templos, sobre todo en Abusimbel, dejaron, todito , lleno de grafitos y los italianos también, que yo lo vi.

 

     Seguimos hacia la galería de cuadros, había que visitar a la – SEÑORA- del  da Vinci y naturalmente, estaba hasta la bola. Yo no se que le ve el personal, pero a mi me cuesta ver algo, eso si en la galería anterior, hay unos lienzos que quita el hipo. Detalle curios había una señora, japonesa creo, copiando uno de los inmensos cuadros, la victoria de Napoleón,  pero a menor escala, allí planta en medio con su trípode, sus oleos y su bata blanca y un cartelito que ponía- Fotos no- . Que ilusa la pobre mujer, achicharraita a flasasos la tenían.

 

   La hora de comer, serian la 1,30. Demasiado tarde para los parisinos, nos dirigimos a la zona de cafeterías y del restaurante. Digo del restaurante, por que solo había uno propiamente dicho, dentro del recinto y el resto eran cafeterías tipo bocatas y comida de americanos gordos. No señor en Paris hay que cumplir con el protocolo culinario y El Restaurante, se mereció las mayúsculas aplicada. Elegantemente modernista, servicio impecable, exquisitos manjares, mejor vino y precio. El precio es lo de menos si eres feliz y nosotros lo éramos.

 

    Con la intención de cumplir la promesa a mis amigos Felix y Tania y por que el Morrison, era un genio, partimos en un difícil recorrido subterráneo hacia el cementerio Padre Blanche.  Al salir del subsuelo, notamos que el hielo imperaba por doquier, posiblemente esta fuera una zona más fría que el centro parisino, con menor transito y ciertamente que andar fue difícil. Lo hicimos por el carril bici y agarrándonos a todo lo solidó que pillábamos. Llegamos con tiempo a la puerta del cementerio, que debiera cerrar a las 5 y nos dice la dama portera que na nai. Que no entramos. Se me quedo una cara de tres palmos y la ilusión al frió suelo. Como soy Tauro, me obligue a dar una vuelta por la tapia, por si había otra entrada con un alma, mas caritativa, pero nada, solo tapia y calle deslizante.

 Después nuestra recepcionista, Cler, nos explico, que estaría el suelo demasiado resbaladizo y por eso no nos permitían la entrada. Lo siento Felix.

 

  Esta noche nos tocaba cumplir, el verdadero motivo de nuestra visita. Otra vez , una cena romántica por el rió Sena, en un batonrus que le dicen y que es un restaurante de lujo, sobre un barco acristalado, con orquesta, cena de gala, mucho champaña y mucho vino bueno, muchos japoneses, muy buen ambiente y muy, muy caro. Pero ese era nuestro gusto y fuimos a repetirlo, además esta vez, terminaríamos la noche el El Lido. Sala de fiesta o cabaret, con mucho nombre y con mucho frió que pasamos en la cola de espera.

 

  La señora se marcho a una peluquería, a mi no me hace falta y por señas se entendió perfectamente con la peluquera. Yo desde el escaparate observando por si la peluquera se cabreaba con las señas y le daba un secadorzazo, pero no, la mujer le entendió y me hizo señas que me podía ir tranquilo.

   Pues yo encantado, que me fui  al hotel a descansar, que no había tenido una siesta en todo el periplo.

 

   Comenzaron los problemas. La contratación del crucero la realizamos por Internet y pagamos religiosamente, como no me fiaba, lo confirme el dia antes en la agencia que ya nombre y wui, wui. Pues nada, estamos esperando al as 7 que nos recoja el transfer y las 7,30 que no aparece. Suerte que Cler, estaba de servicio y nos realizo las gestiones telefonicas pertinentes, hasta conseguir que nos recogieran a las 8,30. Nos llevaron en plan Fitipaldi, hacia el barco, que estaba a punto de zarpar y nos colocaron de aquella manera en una mesa, que rechace, por que yo tengo un volumen y no pensaba cortarme las piernas aquella noche. Amablemente nos cambiaron de lugar y dos copitas de champaña nos puso a tono, después del estrés sufrido.

   El paseo y la comida, fueron deliciosos, la iluminación surrealista y el acompañamiento musical, de muy buena calidad. Las japonesas salieron a bailar, como siempre y menos mal que no se cayo ninguna. En el otro viaje, como no estan acostumbradas a beber y ponen una botella por comensal. Una pobre mujer tomaría un poco más de lo admitido y al levantarse a bailar, metió un talegazo de cine, pero es que cuando la levantaron, metió otro mas, hasta que la sentaron.

 

    Salimos del barco y nuestro transfer no esperaba, para llevarnos  al cabaret. El Molino Rojo, es el mas nombrado a nivel internacional, por aquello del can can y los pintores de epoca, pero El Lido, en teoría es de mayor calidad y mas nuevo. Pues siento desilusionarles, pero no se molesten, nos pusieron un champaña imbebible y mira que yo hice el esfuerzo, pero nada, que no pasaba pa dentro. Me acorde de un champaña que los de Almonte intentan meter en el mercado, Raigal, que  es malísimo, bueno pues este aun es mejor que el del cabaret. El espectáculo, tiene un par de número brillantes, por lo original y la iluminación y después para de contar.

  Pero bueno, habíamos estado donde había que estar.

    

   

11 comentarios:

Teresa dijo...

Genial relato de un viaje inolvidable, gracias por compartirlo con todos tus fans.

Realmente Paris bien vale conocerlo. Es tan éblouissant todo.

Muchas Gracias

SILVIA dijo...

Un precioso y relajante paseo el que nos regalas hoy. Gracias por el brindis, gracias por compartir estas maravillas tan generosamente. Una vez más, un verdadero placer visitarte. Mil besos y otros mil para Espe, que cada día está más guapa!!!

Jose Antonio Bejarano dijo...

Por un momento parecía estar leyendo uno de los capítulos de El código Da Vinci, por los detalles de París.
Buena descripción que bien podría estar en cualquier guia de turistas por el Sena.
Merci monsieur!!!

Cris dijo...

Nunca he estado en el Lido, es una asignatura pendiente. Y aunque estoy casi segura de que el espectáculo no va a ser lo mio... he de ir! Me encanta la cara que pone tu señora, refleja muy bien la felicidad del momento.
Me alegra que disfrutarais!
Buena semana

Laura. M. dijo...

Si que es un placer leerte.
Relatas cada detalle de las fotos con tanto cariño que nos vemos dentro de ellas.
Con tus fotos he vuelto otra vez allí.
Gracias por el brindis,y por dejarnos entrar en "tu casa".
Como no va a estar feliz y guapa
tu Espe.
Besos para los dos

S. dijo...

La momia y la silla me han dado yuyu jajajjaja

Felix Casanova Briceño dijo...

Pedro...

De momento estás perdonado por el incidente del Ranón, porque te quedo el post precioso. Lástima que no pudiste entrar al cementerio pero a fe de que lo intentaste y eso es lo que cuenta. Otra vez será. Vi que lo pasasteis muy bien y eso me alegra mucho por los dos. ¡Paris la Nuit¡

Un abrazo.

Tani dijo...

Pedri, muchas gracias por esta entrada tan linda, sólo por eso haré como que el desagradable post de El Ranón no existe.
Agradezco tus intenciones de tomarle una foto a la tumba del gran Mossiron, será para la otra, tal vez Félix y yo algún día te regalemos la foto, vale?


Besillos

p.d. La explicación del uso de la silla es urgente.

Felix Casanova Briceño dijo...

Pedro...

Regreso porque sigo dándole vueltas a la silla y no veo por donde se siente la mujer. Eso es una lengua? es de madera quizás? tiene un mecanismo motor que gira y gira? plis, aclareme la duda que vd. estuvo allí, e intrigado estoy.

Un abrazo, espero su pronta respuesta.

Tani dijo...

Aaaay mi dislexia, Mossiron jijiji. Ese es otro grande, pero me refería a Morrison, obviamente.

Más besos

PEDROHUELVA dijo...

Bueno bueno, que gente mas cariñosa tengo entre ustedes.
Por eso, un besito a cada uno, que ya sabeis de mi no pudor.
Un pasito pa lante, otro pa tras y una profunda reverencia hacia ustedes.
MUUUUUUUUUUUUAAAAAAA.